Las memorias nunca son estáticas. Cambian a lo largo del tiempo y a medida que crecemos. Al haber nacido de padres jóvenes, mi abuela tuvo un rol fundamental en mi infancia; ella era mi compañera de aventuras. Así que hice exactamente lo que me enseñó, a ser aventurera. Por medio de la fotografía pude viajar en el tiempo para recordarla y reconectar con ella.
Lela te amo y extraño.